El sueño es parte importante del bienestar personal, físico y mental. “Cuando dormimos, nuestro cerebro funciona de un modo diferente al de la vigilia (o estar despiertos)”, explica el Doctor Patricio Peirano, especialista en Medicina del Sueño y coordinador del Centro del Sueño de Clínica INDISA.

Un buen sueño es fundamental para que el conjunto del organismo funcione adecuadamente. Durante este período ocurre no solo el descanso corporal, sino que una serie de procesos de reparación física y mental, además de la consolidación (almacenamiento) de la información incorporada en el día.

Por eso, te dejamos 5 tips para dormir mejor:

1. Adiós tecnología: la luz azul de los aparatos tecnológicos afecta tu cerebro haciéndolo pensar que es luz de día y que más que hora de ir a dormir, es hora de despertar. Además, la infinidad de posibilidades que ofrece Internet puede llevarte a ver cosas que perturben tu mente justo en el momento en que necesitas despejarla de todo. La recomendación es apagar todo tipo de pantallas al menos una hora antes de ir a dormir.

2. No intentes quedarte dormida: no lograr quedarse dormida puede generar mucha frustración. Si después de 30 minutos de intentar conciliar el sueño no obtienes resultados, es mejor levantarse o salir de la habitación. Los expertos recomiendan otras actividades de relajación como leer o pintar un libro de mindfulness..

3. No ingieras alcohol antes de dormir: no creas que porque las veces que has tomado demás duermes como un bebé, eso funcionará siempre. Por el contrario, cuando tomas inmediatamente antes de irte a dormir, esto interfiere directo en tu sueño, alterando su arquitectura y haciendo que sea mucho más superficial y menos reparador.

4. Intenta dejar un espacio de al menos 3 horas entre el ejercicio y el sueño: si lo haces antes de ir a dormir te activará. Esa sensación de cansancio inmediata que sientes, podemos asegurar, dura solo lo que tardas en recuperarte y luego tu sistema se reactiva, por lo que difícilmente lograrás conciliar el sueño.

5. Evita el scaldasonno y/o estufas: abstenerse. Aunque en invierno lo único que quieras sea llegar a tu cama calentita, estudios han demostrado que los seres humanos dormimos mejor en piezas frías que calientes. Ahí está la explicación de por qué tantas veces amaneces con menos ropa o abrigo del que te acostaste.

Para conocer consejos sobre cómo combatir el JET LAG, revisa aquí.

Total
3
Shares

¡Suscríbete al Newsletter!

Forma parte de la exclusiva comunidad de Pasión de María.