Existen muchos tabúes todavía con respecto a este tema entre mujeres, como la vergüenza de comprarlo, el mito de que es mata pasiones o que cortará la inspiración. Para responder por qué todo eso es falso hablamos con Odette Freundlich, directora de Centro de Sexualidad Miintimidad. ¡Sigue leyendo para enterarte más!

“Siempre explico a mis pacientes que en algunos casos es muy necesario y es tan común como usar pasta de dientes.
Los lubricantes vaginales sirven para facilitar la penetración vaginal, disminuir el roce o fricción, mejorar la sensación de sequedad vaginal y por supuesto para aumentar el placer”, dice la experta.

También se recomienda su uso para la masturbación, con juguetes que tal vez cueste un poco más manipular en la zona vaginal.

Hoy en día existen muchos tipos de lubricantes en el mercado, entre ellos podemos mencionar:
– Los que son en base a agua
– En base con silicona
– En base a aceite.
– Con sabores
– Con fragancias.
– Con estimulantes de la irrigación genital, especialmente en el clítoris.

Los más recomendables son en base a agua, pues son fáciles de limpiar, evitan que queden residuos en la vagina y previenen de esta forma las infecciones.

En las mujeres que presentan los siguientes síntomas sería recomendable el uso de lubricantes:

  • Disminución en la lubricación.
  • Dificultad en la excitación.
  • Dolor durante o después de las relaciones sexuales (Dispareunia).
  • Dificultad o imposibilidad en la penetración vaginal (Vaginismo).
  • En las relaciones anales.
  • Atrofia genital por déficit hormonal.

Muchas veces las pacientes me dicen, “me duele cuando me estimula el clítoris, no sé si lo hace con mucha fuerza o presión, pero me es muy molesto la forma en que lo hace”.

Durante el juego previo y la estimulación o caricias en el área genital femenina, específicamente el clítoris y la masculina, específicamente en el glande del pene, es recomendable usar algún tipo de lubricante, para prevenir las molestias por roce o fricción inadecuado en estas áreas que son tan sensibles y tienen muchísima cantidad de terminaciones nerviosas.

Las precauciones que debemos tener son las siguientes:

– Evitar el uso si existe alguna infección, irritación, inflamación en el área genital.
– Lavarse después de las relaciones sexuales y retirar todos los residuos.
– Orinar para producir un barrido de cualquier bacteria.

Muy importante es informarse si el lubricante tiene algún efecto sobre el látex, pues existen algunos de ellos que son en base a aceite, que podrían tener un efecto sobre el condón, produciéndose ruptura de este, con todas las posibles consecuencias.

Por lo tanto, no se avergüencen de pedir un lubricante vaginal en la farmacia, busquen uno que se acomode a vuestras necesidades y después de los encuentros íntimos, háganse una buena higiene genital y orinen.

Odette Freundlich
Directora de Centro Miintimidad
Kinesiologa especialista en disfunciones del suelo pelviano y sexualidad
www.miintimidad.cl
contacto@miintimidad.cl

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