So editorial!

La segunda parte de mi recorrido por Rajasthan, India, fue uno de mis favoritos: Jaisalmer y el desierto de Thar (Puedes ver la primera parte aquí).

Our journey began in India's capital: New Delhi. Nuestro viaje comenzó en la capital de India: Nueva Delhi.
Esta es una zona desértica, muy próxima a Pakistán.
JAISALMER

Jaisalmer, o mejor conocida como “La Ciudad Dorada” es una verdadera joya en la mitad del desierto. Tanto el palacio, como el fuerte y las residencias del lugar están construidos de arena amarilla, que al atardecer refleja los rayos del sol, resplandeciendo con aires exóticos.

Lamentablemente, el auge del turismo, sumado a una mala planificación, han hecho que la ciudad histórica comience a hundirse a pasos agigantados (sobre todo producto de los drenajes de agua que erosionan las paredes de arena). Por esto, si piensas visitar esta ciudad, prefiere los hoteles que están por fuera del centro histórico y estarás ayudando a preservar la arquitectura del lugar. ¡Incluso el Rey trasladó su residencia fuera del fuerte! Y yo tuve la suerte de alojarme en su palacio, convertido parcialmente en el Mandir Palace Hotel, el cual recomiendo a ojos cerrados, por tener unas de las mejores vistas de la ciudad.

La entrada del Mandir Palace Hotel, residencia del Rey de Jaisalmer.
La entrada del Mandir Palace Hotel, residencia del Rey de Jaisalmer.
Atardecer en Jaisalmer desde las terrazas del hotel.
Atardecer en Jaisalmer desde las terrazas del hotel.
Comida bajo las estrellas.
Comida bajo las estrellas.
Rico, rico. Picante, ¡muy picante!
Rico, rico. Picante, ¡muy picante! En el mejor restaurant de la ciudad: The Trio (al lado del Mandir Palace)
¡Mi cara tratando de no llorar por lo picante mientras me toman la foto!
¡Mi cara tratando de no llorar por lo picante mientras me toman la foto!

Una de las cosas que más disfruté en esta ciudad, fue caminar por sus calles doradas, explorando bazares y templos, hasta llegar a las terrazas de la cima que permiten ver la ciudad en toda su extensión, hasta el límite con el desierto. La gente es amigable y cariñosa, y muchos posaron gustosos ante mi cámara 🙂

Explorando las calles doradas.
Explorando las calles doradas.
Street Food
Street Food
Bazares de ofrendas, ¡más kitsch imposible!
Bazares de ofrendas, ¡más kitsch imposible!
Street Style ;)
Street Style 😉
Havelis, palacios de comerciantes. Por favor, miren todos los tallados de las paredes construidas de arena ¡maravilloso!
Havelis, palacios de comerciantes. Por favor, miren todos los tallados de las paredes construidas de arena ¡maravilloso!
Los mercados, siempre muy ordenados, pese a la mala fama que tiene India.
Los mercados, siempre muy ordenados, pese a la mala fama que tiene India.
Los mercados son de los pocos lugares en que se pueden ver a grupos de mujeres reunidas.
Los mercados son de los pocos lugares en que se pueden ver a grupos de mujeres reunidas.
¡Que ganas de haberse llevado todos esos bolsitos!
¡Que ganas de haberse llevado todos esos bolsitos!
¡Con zapatos que combinen, por supuesto!
¡Con zapatos que combinen, por supuesto!
Estos letreros representan un estilo de arte callejero único en el mundo, que sólo se encuentra en esta ciudad, y anuncian nacimientos, matrimonios e inauguraciones de hogar.
Estos letreros representan un estilo de arte callejero único en el mundo, que sólo se encuentra en esta ciudad, y anuncian nacimientos, matrimonios e inauguraciones de hogar.
Amigo fiel :)
Amigo fiel 🙂
Dioses y deidades.
Dioses y deidades.
Uno de loss miles de Buddhas que adornan los templos de la ciudad.
Uno de los miles de Buddhas que adornan los templos de la ciudad.
Post ofrenda, admirando los detalles de los tallados en piedra.
Post ofrenda, admirando los detalles de los tallados en piedra.
Lejos, ¡la mejor foto del viaje!
Lejos, ¡la mejor foto del viaje!
Él nos preparó el mejor Masala Chai del viaje, ¡un grande!
Él nos preparó el mejor Masala Chai (Té con especias) del viaje, ¡un grande!
Desde lo más alto de la ciudad, mirando el horizonte hasta Pakistán.
Desde lo más alto de la ciudad, mirando el horizonte hasta Pakistán.
DESIERTO THAR

Fui sin expectativas y se transformó en una de mis partes favoritas del viaje. Anoop manejó en dirección a la frontera con Pakistán, hasta llegar a un campamento en la mitad del desierto. Ahí nos entregaron una carpa que contaba con todas las comodidades que podrías pedir: cama, muebles, baño, ducha ¿Qué mejor?

Camping in style!
Camping in style!
Tea time! en mi carpa con paredes estrelladas.
Tea time! en mi carpa con paredes estrelladas.
Tarde de relajo: siempre acostumbro leer un libro relacionado con el lugar que visito para impregnarme aún más de la cultura local.
Tarde de relajo: siempre acostumbro leer un libro relacionado con el lugar que visito para impregnarme aún más de la cultura local.

Tras una merecida tarde de relajo, fuimos a camello a las dunas del desierto para observar el atardecer ¡demasiado romántico!

Camino a las dunas.
Camino a las dunas.
Los dueños del desierto.
Los dueños del desierto.
Amigos inseparables.
Amigos inseparables.
So editorial!
So editorial!
El atardecer en el Desierto de Thar.
El atardecer en el Desierto de Thar.

Al regresar, nos esperaba un banquete alrededor de una fogata, animado por músicos que cantaron folclore, junto a una verdadera princesa del desierto, que nos bailó como flotando entre la oscuridad durante toda la noche ¡es imposible encontrar una experiencia más exótica! Al terminar, fuimos a observar la luz de las estrellas hasta que caímos vencidos por el sueño ¡impagable!

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¡Hipnotizaba a todos los presentes con su baile!
¡Hipnotizaba a todos los presentes con su baile!
¡Fantástica!
¡Fantástica!
Bajo la luz de las estrellas.
Bajo la luz de las estrellas.

Próximamente: las grandes ciudades imperiales de Rajasthan (Jodhpur, Udaipur y Jaipur) y las ciudades sagradas de Pushkar y Varanasi.

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