El mejor consejo de Marie Kondo para convertir su hogar en un espacio de trabajo sin perder la cabeza lo da en su nuevo libro y en esta entrevista.

Si eres una de las muchas personas en todo el mundo que ahora practican el distanciamiento social pasando todo el día, todos los días en casa, es posible que notes todo el desorden que estabas ignorando. Para muchos de nosotros, nuestras nuevas realidades incluyen trabajar en nuestros espacios de vida, lo que hace que la división entre el trabajo y la vida en el hogar sea aún más borrosa. No solo nos estamos adaptando a trabajar en espacios reducidos, sino que muchos de nosotros estamos aprendiendo a compartir con socios, familiares y roomates.

En su nuevo libro, Joy at Work: Organizing Your Professional Life, la experta en orden Marie Kondo ofrece sus mejores estrategias para crear un espacio de trabajo productivo. Más allá de proporcionar consejos sobre cómo hacer que el espacio físico sea más funcional, ella, junto con su coautor Scott Sonenshein, enfatiza la importancia de despejar elementos no físicos. Kondo habló con la revista TIME sobre cómo adaptar ese consejo para convertir el hogar en un espacio que genere alegría y productividad.

¿Cuál es la mejor manera de hacer que nuestros espacios de vida sean más habitables?
Además de seleccionar las cosas que desea conservar (cosas que despiertan alegría) y dejar de lado las cosas que no lo hacen, considere cómo está almacenando los artículos que generan alegría para usted. Me doy cuenta de que no podemos donar nada en este momento, por lo que cuidar cómo organizas las cosas realmente puede contribuir a tu sentido general de estabilidad. Por ejemplo, podría tomarse este tiempo para revisar sus cajones y doblar toda su ropa de una manera que le provoque alegría. La acumulación de estas pequeñas cosas realmente puede hacer una gran diferencia.

Muchas personas ahora trabajan en su espacio vital. ¿Cómo podemos mantener esos espacios separados?
Me gusta tener un ritual, ya sea meditación o música, que me permite cambiar de marcha en mi mente y hacerle saber a mi cuerpo que estoy entrando en modo de trabajo. Otra cosa que puede hacer: guarde todas las herramientas que usa para trabajar en una pequeña bandeja y guárdelas para que solo las saque cuando sea necesario. Por lo tanto, la transición del tiempo de trabajo a la vida privada es lo más distinta posible.

¿Qué consejo le darías a las personas que comparten el espacio de trabajo de su casa con otra persona?
Primero, establezca prioridades claras de lo que es importante para usted, ya sean tareas específicas o cómo desea pasar su tiempo. Luego comparta lo que necesita el uno del otro. Es algo que hago con mi marido: sacamos un cuaderno de bocetos y escribimos cuáles son nuestros objetivos. El acto de escribirlo te ayuda a visualizar lo que estás pensando, entender dónde has enredado las emociones y llegar a una resolución. Es muy importante que conozcamos los horarios de trabajo de los miembros de la familia y los socios para el día, de modo que podamos complementarnos, apoyarnos y alinear nuestras prioridades.

Foto portada: Serpstat from Pexels
Foto Marie Kondo: Alberto Cristofari—Contrasto/Redux
Texto por: Annabel Gutterman. Traducido por: Camila Rosemblat.
Revista Time

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